Nahum B: Zenil:

El límpido espejo de mis ojos

Alejandra Romano

Mayo, 2026

 

 

 

 

Nahum B. Zenil (Veracruz, 1974) es un artista que ha logrado establecer una sólida trayectoria entre el arte, la cultura popular, la búsqueda de la identidad y la exploración intimista. Su obra se ha situado como un importante referente en la memoria social y refleja la naturaleza del arte como modo de resistencia.


El trabajo de Zenil sostiene un corpus visual en el que la pintura se vuelve activismo mediante alianzas y acciones que buscan el reconocimiento de la comunidad homosexual, a través de la exposición del dolor del rechazo y la violación de los derechos humanos. La propuesta del continuo autorretrato nos remite a considerar al artista como actor-político, como un agente que ha sabido detectar la articulación entre arte y la protesta, que ha incorporado su experiencia personal a su práctica creativa, para proponer una visibilidad de la disidencia que, dentro de la escena artística mexicana, ha sido un faro de referencia.


"Como ser social, como ser de la comunidad, he tenido que tocar el tema político... Yo creo que nadie, consciente de su existencia, de su pertenencia a la humanidad, puede excluirse de la experiencia política."


A través de la indagación y cuestionamiento de los roles de género y la aceptación de una sexualidad libre, se cuestiona cómo sus gestos, aunque no sean explícitamente políticos, abren un espacio de disidencia que aboga por un cambio social. Su obra confronta al poner en movimiento al espectador, invitándolo a activar las puertas de la aceptación y la liberalidad: se trata de romper con la incapacidad de mirar la sexualidad como una expresión vital, libre y personal. Es en este contexto que la producción de Zenil se convierte en una práctica cuya naturaleza política está en su obra y en su propia existencia.

 

"Como ser humano supongo que hay cierta identificación con el resto de la comunidad humana... saberme, verme como integrante de esa sociedad, de ese género humano."


Sus piezas hablan desde el rostro y la piel con un lenguaje sensorial que se despliega en visiones, imágenes y objetos en los que los cuerpos encarnan la memoria de una identidad rechazada y no reconocida. El cuerpo, que atesora las vivencias de él mismo y de otros, es la materialidad donde se construyen y deconstruyen las identidades y subjetividades. La elección de los recursos formales, la materialidad, el espacio, la luz y el color ponen en juego y crean nuevas posibilidades de lectura y resonancia. La fusión de la imagen propia del artista, el modo de encarar y exponer su sexualidad, la exploración de identidad, los juegos de la presencia-remoción y hasta la transgresión y resistencia, han sido temas recurrentes en su obra.

 

"Yo creo que lo principal de este sentimiento político es pedir el respeto por los derechos humanos, simplemente para tener una vida tranquila y plena".


El diálogo de Zenil con el movimiento gay y con la producción artística contemporánea es parte de un proceso de construcción y negociación con las construcciones sociales establecidas y las esferas de poder. Esa construcción es también un espacio de sombras, rupturas y reacciones producidas en torno a la paradoja de temas que van desde la homosexualidad, hasta la inmigración y el racismo; de ahí que la encrucijada crítica se propone desde las obras en sí mismas, hasta el sentido que le otorga los cuerpos, los espacios y los contextos sociales y políticos.


El trabajo de Nahum es fundamental para entender la evolución durante los años 80 del movimiento gay y lésbico en nuestro país. La exposición actual que se presenta en el Museo Universitario del Chopo, y abarca desde obras tempranas, algunas inéditas o poco conocidas, realizadas entre 1968 y 1975, hasta un conjunto de dibujos más recientes que reflexionan sobre la vulnerabilidad, la vida y la vejez.

 


Las piezas provienen de colecciones institucionales como el Museo de Arte Moderno del INBAL, el Museo Universitario Arte Contemporáneo de la UNAM, el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey y la Colección FEMSA, además de varias colecciones privadas. Como complemento, se publicará un catálogo bilingüe con la reproducción de todas las obras, ensayos curatoriales y documentación diversa.


Para Zenil, el Chopo representa "todos esos momentos de concurrencia, de participación activa, con todos los riesgos que implicaba, con todo el rechazo al que se exponían los participantes y uno mismo". El museo se ha convertido en un repositorio de memoria afectiva, un lugar donde "tantas veces exhibimos y hay tantos recuerdos", y que ahora permite "revivir esos momentos desde la memoria y la experiencia compartida".

 

El límpido espejo de mis ojos (1968-2025)
Nahum B. Zenil
Curaduría: Sol Henaro Palomino y Miguel A. López
Del 31 de enero al 30 de agosto
Sala Helen Escobedo del Museo Universitario del Chopo

 

Fotos: © Museo Universitario del Chopo.

 

 


 

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